sábado, 14 de mayo de 2011

Midnight in Paris (2011) (la opinión de Él)

Es difícil, muy difícil, hablar de la ración anual de Woody Allen que nos ha tocado este 2011: Midnight in Paris. Por lo menos, de hacerlo sin desvelar cosas MUY importantes para disfrutarla completamente. La primera impresión que tienes al salir de ver la película es "¿Pero qué campaña de márketing tan desastrosa ha tenido esta película para que yo no supiera ESO?", pero empiezas a investigar y te das cuenta de algunas cosas (como por ejemplo, que la lista del casting completo en la IMDB te muestra el nombre de los actores pero no el nombre del personaje que interpretan...). Al final va a resultar que la campaña estaba más pensada de lo que te creías.



Owen Wilson está estupendo haciendo de Woody Allen esto... de un escritor de guiones de Hollywood obsesionado con París y su época de bohemia. Con unos paseos nocturnos por la ciudad, en apariencia inocentes, le acaba dando un sentido metafísico a las famosas Derivas Situacionistas de Débord y compañía. Y encima aporta matices nuevos nunca vistos en ese estereotipo que todos conocemos tan bien: el hombrecillo neurótico, inteligente, hipocondríaco y con muchos problemas sentimentales. Pero hasta aquí podemos leer.

Así que dejémoslo en un simple "id a verla y disfrutarla en vuestra virginidad". Os va a sorprender, os va a encantar, os va a emocionar y, por supuesto, os hará reir. Qué demonios, es una película de Woody Allen. En París. Sólo con eso debería bastar.

sábado, 7 de mayo de 2011

Scream 4 (la opinión de Él)

¿Qué hacéis? ¿Que todavía no habéis ido a ver Scream 4 al cine? Pues ya estáis tardando… No sólo porque la película valga la pena, sino porque sólo podrían comentarla a gusto y sin spoilers ni censuras dos personas que la hayan disfrutado hasta el final.



Wes Craven, afortunadamente, supo evolucionar como director desde aquella La Última Casa a la Izquierda pero sin perder ni una gota de su instinto como analista de la adolescencia de todas las épocas que le han tocado vivir (71 tacos tiene ya…). No hace falta decir que aquí nos encontraremos otra vez a todos los clásicos de la saga: David Arquette como el polícia torpe, Courteney Cox (que se casó con el anterior tras la primera Scream y que, divorcio mediante, cerrará el círculo con esta) como la ambiciosa reportera y, por supuesto, Neve Campbell en su papel de víctima eterna, con un rostro desencajado que parece decir “¿Qué salió mal en mi carrera para que siga aquí estancada?”. Pero cuidado, ya lo dice el trailer, aquí podría morir hasta la protagonista… Está claro que sólo por ser la cuarta película de una saga y mantener el listón tan alto ya se merece mucho. Añadidle a todo eso un puñado de ídolos de nueva hornada, mucho metacine, humor y puñales afilados, y tenéis una de las mejores películas de la temporada.


¿Pero cómo? ¿Que todavía seguís aquí? ¡Venga, venga!